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Venezuela en la encrucijada

diciembre 8, 2010

Los resultados electorales  del 26 de septiembre en la República Bolivariana de Venezuela generaron una mayoría de 98 diputados al PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela), 65 escaños a la oposición, Mesa de Unidad Democrática (MUD), mientras que el Partido Patria para Todos (PPT) – antigua alianza del PSUV – obtenía 2 diputados, creando una correlación de fuerzas favorable al partido de gobierno, que deberá negociar con el PPT y/o diputados del MUD, para alcanzar la mayoría calificada de 3/5, que le permitiría elaborar algún tipo de leyes especiales y otras iniciativas legislativas; además deberá combatir a los elementos oportunistas y arribistas del PSUV que la derecha oligarca intentará corromper con lisonjas y prebendas. Por el contrario conseguir los 2/3 necesarios para aprobar leyes de carácter orgánico que profundicen en el desarrollo conceptual y estructural de la no aprobada Constitución Bolivariana se antoja un imposible.

Sin embargo la correlación de fuerzas en la Asamblea Nacional no se corresponde proporcionalmente con el apoyo popular al chavismo y el proyecto de gobierno debido al modelo electoral basado en circuitos electorales territoriales. La computación unitaria de votos arroja un empate técnico entre el PSUV (5.4 millones de votos) y el MUD (5.3 millones de votos).

Los resultados de diferentes tipos de elecciones (presidenciales, regionales, parlamentarias) no son estrictamente comparables. Sin embargo, dados los niveles de politización y de polarización de la población venezolana, en estos últimos años todos los procesos electorales han estado dominados por una lógica de enfrentamiento nítida entre una opción del gobierno y una opción de la oposición. Tiene por ello sentido comparar los desplazamientos en el voto popular que han ocurrido en los últimos tres procesos electorales para representación político-institucional: las elecciones presidenciales del 2006; las elecciones regionales del 2008 (alcaldes y gobernadores) y las elecciones parlamentarias de este año. En las elecciones presidenciales del año 2006, Chávez le ganó al candidato de la oposición, Manuel Rosales, en cada uno de los 23 estados del país y en el Distrito Capital. En las elecciones regionales del año 2008, la oposición ganó las elecciones de gobernadores en cinco estados, entre ellos los tres estados más poblados del país: Zulia, Miranda y Carabobo. Ganó igualmente las elecciones de la Alcaldía Metropolitana de Caracas. En las elecciones parlamentarias de este año, el gobierno ganó en dieciséis estados, mientras que la oposición ganó en siete estados y, por pocos votos, en el Distrito Capital. Sin embargo, mientras los dieciséis estados ganados por el chavismo representan el 46% de la población, los ocho estados ganados por la oposición representan el 54%.

Podemos así constatar un deterioro del apoyo popular hacia el PSUV que identificamos en el no desarrollo y profundización de las famosas tres erres que tras la derrota en el 2007 de la Constitución Bolivariana formuló el presidente Chávez: revisar, rectificar, reimpulsar.

Selección de candidatos. Aunque hubiera un proceso de primarias supuestamente democrático y abierto constatamos como en muchas regiones se impusieron candidatos mediáticos de las estructuras partidarias en contra de líderes comunales. Este hecho confronta con las consignas chavistas de tipo “todo el poder para el pueblo” alejando al PSUV de su base social. Además se constata una carencia formativa muy relevante en los supuestos líderes del proceso revolucionario, tanto a niveles ministeriales como regionales y locales con el riesgo que ello conlleva de crear monstruos burócratas, arribistas, pequeño-burgueses de nueva clase que la oligarquía monopolista utiliza para derechizar el voto de las clases populares.

Gestión pública y liderazgo unipersonal. Otra de las grandes preocupaciones que enfrenta el proceso progresista, revolucionario, anti-imperialista y bolivariano es la nula capacidad de creación de cuadros capaces de liderar el proceso en ausencia o compañía de la figura del presidente Hugo Chávez Frías. Si bien en otras elecciones regionales este se apartó de la campaña electoral en estas parlamentarias pudimos observar como Chávez abanderó la campaña relegando a segundo plano mediático a los candidatos oficiales. La causa subjetiva se debe a la constatación de que Chávez tiene más arraigo popular que cualquier otra figura del PSUV. La causa objetiva es la mala gestión pública que durante estos últimos años han desarrollado tanto estructuras gubernamentales como locales. La inseguridad, los cortes de luz, la mala gestión del agua, la recolección de basuras, el estado de las calles, desabastecimiento, la inflación, la captación partidista de las instituciones públicas frente a la gestión público-popular de lo público son graves errores de gestión política que han pasado una ardua factura a la relación entre el PSUV y su base social.

Logros del gobierno bolivariano. Y son precisamente esos graves errores de gestión pública que citábamos antes los que solapan los grandes logros del gobierno bolivariano desde 1998 hasta el día de hoy en materia de salud, seguridad social, educación, soberanía alimentaria, empoderamiento de la sociedad civil, reducción de la brecha en materia de desigualdad social, acompañamiento y apoyo de otros procesos progresistas, democráticos y anti-imperialistas… La derecha mediática venezolana acompañada por sus socios imperialistas no dudan en maximizar los errores e invisibilizar los logros y avances del proceso y para ello no solo cuentan con gigantescos aparatos de telecomunicaciones sino además con el soporte económico de las transnacionales interesadas en el expolio y explotación de los recursos naturales y fuerza de trabajo de los venezolanos y venezolanas (80 M$ fueron inyectados en estas últimas elecciones a través de “ONGs”).

Se debe abrir entonces a partir de ahora y hasta las elecciones del 2012 un proceso de reflexión interna en el seno del PSUV de crítica y autocrítica que se encamine hacia lo externo y en como subsanar los errores cometidos en el pasado. Si a partir de ahora perdura el inmovilismo y el discurso triunfalista post-electoral que hemos escuchado de dirigentes del PSUV el fracaso en las presidenciales del 2012 está asegurado, no se pueden obviar los objetivos cambios de coyuntura y se debe trabajar desde lo creativo para encontrar nuevas tácticas que nos encaminen hacia los fines revolucionarios. Y en este contexto sólo hay dos caminos posibles: o bien poner coto al proceso de cambio que lo acorrale en la reforma del modelo organizativo sin ahondar en las causas estructurales que conducen a las desigualdades sociales o bien profundizar en el proceso democrático y anti-imperialista revolucionando las estructuras clásicas de poder que faciliten un nuevo paradigma productivo, para ello la conquista de la hegemonía-cultural es indispensable, dar la batalla ideológica que sirva de nexo irrompible entre la organización política y su base social.

“La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino.”

Simón Bolívar

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Israel, una vez más…

agosto 5, 2010

“Es una obligación moral de todo demócrata, anticolonialista y antifascista, solidarizarse con la resistencia palestina (y árabe y musulmana) contra el imperialismo y el colonialismo. Le corresponde a la resistencia palestina decidir y elegir las formas de lucha.”

Domenico Losurdo
Filósofo italiano

El asalto de las fuerzas de ocupación israelíes sobre la “Flotilla pro Libertad para Gaza” en aguas internacionales la madrugada del 31 de mayo que causó la muerte de nueve activistas y heridas a sesenta solidarios internacionalistas ha sido un nuevo crimen israelí y un acto de piratería que obedece a un organizado terrorismo de estado que desenmascara la verdadera cara racista y fascista del ocupante. Israel reproduce muchos de los aspectos que caracterizan al modelo fascista del monopolismo capitalista de estado:

– Imperialismo y expansionismo, con todo lo que ello supone: terrorismo de Estado, piratería, pillaje, expoliación de recursos naturales, irrespeto de los DDHH.
– Apología y práctica de la xenofobia y el racismo.
– Práctica continuada de apartheid.
– Etnocidio.
– Modelo teocrático del Estado.
– Sufragismo intervenido.
– Modelo de producción capitalista fuertemente intervenida por el Estado. Proteccionismo económico. Altos aranceles a capitales extranjeros.
– Crecimiento exponencial del desarrollo armamentístico siendo una de sus primeras industrias.
– Organismos de inteligencia que actúan a todos los niveles, tanto internos como externos.
– Control total de los medios de comunicación y de difusión de ideología.
– Juicios sumarísimos, secuestros políticos, práctica de la tortura…
– Una nueva faceta de este Estado es la reproducción en el exterior de la estructura económica y mediática interna, desarrollada por el lobby judío en los EEUU.
– La cámara legislativa está compuesta por seis fuerzas mayoritarias siendo todas sionistas y cinco de ellas ultraderechistas.

Tras la matanza perpetrada en Gaza por el ejército de ocupación israelí entre diciembre de 2008 y enero de 2009 que dejó 1500 víctimas mortales, una tercera parte de ellos niños y niñas, más de 5000 personas heridas, y miles de viviendas, fábricas, escuelas, hospitales, edificios públicos, y comercios destruidos, la comunidad internacional prometió “reconstruir Gaza”. Pero nada se ha hecho. El bloqueo israelí impide la reconstrucción de Gaza.

No hay país en el mundo que hay incumplido más resoluciones de las Naciones Unidas.
No hay país en el mundo que asesine a varios ciudadanos pacíficos de distintos países del mundo de forma impune.
No hay país en el mundo que condene a la miseria, el hambre, la enfermedad, el bloqueo (acto de guerra) y todas las violaciones de los derechos humanos a varios millones de palestinos, concentrados en ghettos, vejados y humillados; la inmensa mayoría son población civil totalmente indefensa.

Ya es hora de exigir al Estado de Israel el cumplimiento de las leyes internacionales, las resoluciones de Naciones Unidas y el respeto a los derechos humanos. Ya es hora de acabar con la impunidad israelí.

Por todo ello, los movimientos sociales de los pueblos del mundo debemos continuar instando a las instituciones de las NNUU y a los hombres y mujeres libres de todo el mundo a condenar la ocupación y el bloqueo económico hacia Gaza y Cisjordania así como a garantizar la celebración de un juicio ante los Tribunales Internacionales a todos los responsables del etnocidio sobre la población palestina.

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Cuando abate la noche

mayo 6, 2010

Cuando abate la noche sin tus ojos pardos me quedo despierto por no verte en sueños, por no despertar mojado en la alborada rodeado de sedientos gatos blancos mejor me quedo de alba a ocaso pensando quien estará mirando tu rostro cálido.

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Miguel Hernández, Comunista

abril 8, 2010

Valientemente se esconden,
gallardamente se escapan
del campo de los peligros
estas fugitivas cacas,
que me duelen hace tiempo
en los cojones del alma.

[…]
Ocupad los tristes puestos
de la triste telaraña.
Sustituid a la escoba,
y barred con vuestras nalgas
la mierda que vais dejando
donde colocáis la planta.
Cobardes. Vientos del Pueblo. 1937.

Así describía el poeta desde las trincheras del pueblo, sin saberlo, a los que cien años después le quieren robar el alma y el fuego. Miguel Hernández era de pluma poeta y de sangre comunista. Por eso cuando Miguel escribía, escribía para que le leyera el pueblo. Y cuando el pueblo leía a Miguel le leía para rebelarse, junto a él, contra la tiranía.

Y hoy la tiranía, muy bien revestida, nos quiere disfrazar a nuestro Miguel, el comunista. Alfonso Guerra, con plumón de oro, garrapatea a un Miguel afiliado a la Juventud Socialista, diluyendo su real militancia en la JSU, unión verdadera de verdaderos socialistas (de los de Largo Caballero y no Zapatero) y comunistas. Y mi bien oído Serrat, desde el rincón de la SGAE y la progresía, desideologiza al comunista, nos lo desnuda como si siguiera preso en Palencia o Toledo.

Miguel Hernández militaría en el PCE de Líster, Alberti y José Díaz; en el 36, fusil al hombro, ingresa como voluntario en el ejército republicano, al Quinto Regimiento de Zapadores, participando heroicamente en la defensa de Madrid, Andalucía, Extremadura y Teruel. Una vez los fascistas en el poder, Miguel continúa luchando como mejor lo sabía hacer, desde el verso. Es detenido y encarcelado. Su amigo Cossío, junto a intelectuales falangistas, intenta sacar a Miguel de la cárcel a golpe del indigno arrepentimiento del que sabe que tiene la razón, y no el pundonor. Y Miguel sabía muy bien quien tenía la razón y quien no, así ilustró a su amigo Cossío de lo “lamentable” de lo ocurrido, aún sabiendo que actuaron desde la “pasión” y lamentando que no hubieran actuado “desde la razón”.

Miguel Hernández nos deja de escribir poemas a los 31 años de edad abarrotado de esperanza, tifus y tuberculosis, aferrado a unos barrotes que no le permitían besar a Josefina, su amada mujer y musa, inspiración de tantos magnánimos poemas.
Cien años después del nacimiento de Miguel Hernández nuestra obligación es reivindicar al poeta comunista, al comunista poeta. Miguel Hernández, voz del pueblo.

A las aladas almas de las rosas…
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
Elegía a Ramón Sijé. (10 de enero de 1936)

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De vos

marzo 4, 2010

De vos amo lo que sos,
lo que no sos,
lo que aparentás ser,
lo que eres en apariencia,
la luz de tu esencia,
lo esencial del enojo,
las semillas de tus ojos,
las millas que absorbo,
los tangas del morbo,
el submarinismo sin escafandra,
el alpinismo de corbata,
tu sabiduría de tata,
la felicidad barata,
los que nos acompañan,
lo que nos acompaña,
las veladas que no acaban,
las velas apagadas a la mañana,
tu alma alada en niñez
impertérrita
de esperanzadora esperanza,
de evolución revolucionaria.

De ti no amo apenas nada…
que no sea tuyo.

Y sucede en tal aire que te respiro, desnuda penetras desde la garganta hasta las entrañas, gorrión de porcelana, que solo pensarte y anidan temblores en mis ventanas.

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Entrevista a militante de la UJCE en El Salvador

marzo 1, 2010

El Salvador vive un proceso de cambios políticos, sociales y económicos tras siglos de dictaduras militares y gobiernos de extrema derecha. Aprovechando la estadía de un camarada de las Juventudes Comunistas en León en el país centroamericano hemos querido acercarnos a la realidad salvadoreña.

¿Podrías realizarnos una breve contextualización que nos permita acercarnos con más claridad a El Salvador del 2010?
El Salvador es un país colonizado, explotado y expoliado desde principios del siglo XVI hasta nuestros días. Las Juntas Militares, la usurpación de elecciones pseudo-sufragistas y el monopolio económico por unas pocas familias ha sido el status quo salvadoreño. En la década de los 70 las clases más desfavorecidas y explotadas comenzaron a organizarse y a exteriorizar la lucha en las calles, especialmente capitalinas. El caldo de cultivo creado en los 70 desembocó en una Guerra Civil que duraría desde 1980 hasta 1992. Cinco organizaciones revolucionarias político-militares se unieron para crear el FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional) que enfrentaría durante más de una década a todo el poder armamentístico de la FAES (Fuerza Armada de El Salvador) entrenada y apoyada logísticamente por los EEUU. La Guerra Civil concluye con la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec en 1992 que fue la punta de lanza para la entrada de las trasnacionales al país tras las políticas neoconservadores y pro-imperialistas de 20 años de gobierno del partido ARENA, cuyos dirigentes históricos son además autores intelectuales de los asesinados y torturados por los Escuadrones de la Muerte, entre otras masacres son responsables del asesinato de Monseñor Salvador Romero y los jesuitas de la UCA.

La candidatura presentada por el FMLN accede al poder presidencial el 15 de marzo de 2009 tras una victoria electoral histórica y con la responsabilidad de materializar una política de cambio que mejore la calidad de vida de los desposeídos en lo inmediato. El nuevo presidente, Mauricio Funes, no es miembro del partido FMLN hasta 2008; la disyuntiva radica entre reforma del sistema capitalista o revolución.

¿El Presidente de la República no es miembro del FMLN a pesar de que ganaron las elecciones?
Mauricio Funes es miembro afiliado, no militante, del FMLN desde 2008, un año después anunciada su candidatura presidencial. El FMLN presentó una fórmula para la presidencia en la cual el candidato no era miembro del partido. Digamos, pues, que se afilia para poder ser legal y legítimamente candidato presidencial.

Funes es un reconocido periodista que goza de la confianza de un amplio sector popular del país al ser uno de los pocos cuya línea política se escapaba del cerco ideológico al que el monopolio de las telecomunicaciones ahoga a la crítica periodística.

Debido al carácter presidencialista de El Salvador, el presidente no responde a la línea programática del partido, lo cual ha conllevado un cúmulo de contradicciones internas. La campaña electoral fue respaldada económicamente por una mediana burguesía incipiente que se llamó “Amigos de Mauricio”, cuyos intereses chocan con los de los grandes monopolios familiares y transnacionales. Así, aún existiendo un cambio objetivo en el poder a favor del FMLN podemos decir que la cuota de poder del partido dentro de los aparatos de Estado no es diferencial respecto a la que tiene la nueva burguesía y Funes. En este punto hay que destacar el empeño que tanto Funes como la prensa reaccionaria ponen en diferenciar al Ejecutivo del partido FMLN, el Presidente con la intención de eliminar cualquier tipo de dependencia política partidaria y la oligarquía, a través de sus voceros, para hacer visibles las contradicciones ideológicas entre FMLN-‘Amigos de Mauricio’-Funes que desde mi punto de vista no son tales, debido al carácter socialdemócrata del FMLN.

¿Y qué rol juega el pueblo dentro de este panorama político-institucional?
El pueblo es la base en la que se apoya la ‘Santa Trinidad’ (FMLN-Amigos de Mauricio-Funes); sin los millones de votos de las clases populares, tanto en las zonas urbanas como rurales, el poder político no habría cambiado de manos. Si el Gobierno no cumple las expectativas del pueblo, el pueblo saca al Gobierno. En este sentido es de vital importancia, primero, cumplir con el Programa de Gobierno en tiempo y modo y, segundo, que se apoyen las luchas de las organizaciones sociales de base: ONGs, cooperativas, asambleas, etc. Este segundo punto, por ahora, está siendo olvidado.

En El Salvador, desde la firma de los Acuerdos de Paz, los avances sociales no los ha protagonizado el FMLN como sujeto activo sino que han sido las organizaciones sociales y su trabajo en lo concreto desde la base y, aunque no exista ninguna estructura organizativa aglutinadora de estas fuerzas, ellas mismas de forma espontánea han volcado su espacio político-electoral a favor del FMLN de forma mayoritaria. Si veinte años después, con el FMLN en el poder, éste falla al movimiento social esto se traducirá en que otros grupos políticos cubrirán, de forma demagógica o no, el espacio vacío.

Aprovecho para, en ese sentido, denunciar el asesinato en los últimos meses de tres ambientalistas de la Mesa Nacional contra la Minería Metálica en el departamento de Cabañas a manos del sicariato (remanente aún viva del paramilitarismo y los Escuadrones de la Muerte) y la impunidad con la que hasta el día de hoy se han manejado los casos. En concreto el proyecto paralizado había sido otorgado a la empresa norteamericana Pacific Rin, que mantiene un contencioso jurídico contra el Estado salvadoreño.

¿Crees, por lo tanto, que existe espacio a la izquierda del FMLN para la creación de nuevas opciones políticas?
Espacio a la izquierda del FMLN existe, y mucho. Viabilidad de que en el terreno electoral alguna fuerza política con un análisis de clase de la sociedad y cuya práctica sea coherente con su discurso acumule fuerzas suficientes como para captar el apoyo popular necesario para desplazar al FMLN de su hegemonía dentro del electoralismo de izquierda, no. El riesgo de que un proyecto de este estilo comience a caminar está en la escisión del partido y la división de las pocas fuerzas de carácter de izquierdas existentes en el país que apoyan al FMLN.

Antes de las elecciones legislativas y presidenciales hay elecciones departamentales, municipales y alcaldías, quizás acá sí puedan crearse alternativas a nivel local o comunitario que respondan a los intereses concretos de las luchas concretas de las organizaciones sociales a las que el Ejecutivo y el FMLN no saben dar respuesta.

¿Se han apreciado cambios o hay voluntad de cambio respecto a la estructura económica?
Citaba anteriormente al Programa de Gobierno con el cual la fórmula Funes-FMLN llegó al poder. Dicho Programa es y deberá ser la base de la política gubernamental durante los próximos cinco años; hasta el día de hoy está siendo cumplido: reforma fiscal, educativa, lucha contra la corrupción político-burocrática, paternalismo económico, etc.

¿Este Programa de Gobierno, consensuado entre el FMLN, Funes y la nueva burguesía incipiente, tiene un carácter reformista o revolucionario?

Netamente reformista. En lo concreto: no se pretende derogar el TLC que ahoga la producción interior y permite el expolio de los cuantiosos recursos nacionales, por ende, la entrada al ALBA no es objetivo siquiera de discusión (declaraciones recientes del Presidente), la dolarización del país y la dependencia monetaria del mercado financiero estadounidense permanecerán, no se cancelará el TPS (Programa de Protección Temporal), a través del cual cerca de tres millones de salvadoreños – la población de El Salvador se estima en 5′7 millones – viven en EEUU, sino que será reforzado con todo lo que ello implica: desarraigo cultural, desestructuración familiar, dependencia del 17′1 % del PIB a las remesas enviadas a las familias…, no existe ninguna política enfocada al cese de las privatizaciones ni mucho menos a la nacionalización de las empresas y servicios ya privatizados.

En definitiva, a pesar de las contradicciones ideológicas existentes entre el FMLN y el Presidente ambos proyectos son de carácter socialdemócrata, reformista en fondo y forma, obviando la necesidad de la clase obrera y campesina de agudizar los cambios en materia de propiedad para acelerar la toma del poder fáctico por los menos pudientes y a favor de los menos pudientes.

¿Cuál es el posicionamiento del FMLN de cara a la posible creación de una “V Internacional”?
El FMLN asistió en Venezuela a la reunión en la cual se asentaron las bases para la creación de dicho organismo y hace unas semanas, en su XXV Convención Nacional, ratificó su voluntad no sólo de continuar asistiendo a las reuniones sino el carácter socialista del partido (no comunista, cuestión bien clarificadora del carácter ideológico revisionista tanto del FMLN como de este proyecto llamado “V Internacional”).

El Presidente se desligó de cualquier tipo de relación de su Ejecutivo con la decisión del FMLN en tanto el Gobierno no responde a cuestiones partidarias, según Funes.

A nivel regional toda la atención se centra en Honduras, ¿mantendrá relaciones el Gobierno salvadoreño con el presidente electo, Porfirio Lobo?
Tanto Funes como el FMLN han sido bien claros desde que el 28 de junio fuera secuestrado el presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya: el orden constitucional debe volver al país, no reconoceremos un gobierno que no sea el de Mel. Sin embargo la situación en Honduras, casi seis meses después, ha cambiado; tras las elecciones farsas y el reconocimiento de las mismas por EEUU, Colombia, Perú, Costa Rica y Panamá el capital internacional permanece a la espera de nuevos movimientos o la ausencia de ellos para promover relaciones bilaterales entre Estados que posibiliten el continuismo de aumento de deuda externa y expoliación de recursos humanos y naturales.

El Salvador no se escapa a esta realidad y aunque, hasta el día de hoy, las declaraciones y actitudes del Gobierno son de apoyo a la voluntad popular del pueblo hondureño no podemos descartar nuevos movimientos una vez asuma el poder Porfirio Lobo y el escenario internacional cambie. Cabe recordar que la posición oficial de Chile, potencia económica latinoamericana ya es de “esperar el desarrollo de la situación”.

Y para finalizar, como miembro de la Juventud Comunista, ¿qué nos puedes decir de los jóvenes comunistas de El Salvador?

La juventud, como sector social, siempre se ha caracterizado por su capacidad de idas y venidas, de flujos y reflujos. El Salvador no se escapa a esta realidad. La luchas guerrilleras de los 70 y la Guerra Civil de los 80-90 fueron protagonizadas, mayoritariamente, por los sectores juveniles. Una vez finalizada la lucha armada aquella juventud o se apartó afligida y decepcionada del rumbo que había tomado el FMLN o siguió trabajando en las estructuras legales del mismo. Durante esta última década las bases del FMLN se han ido enclaustrando en sí mismas y cerrando espacios a la juventud que, no por ser juventud debe tener espacios, pero sí por ser juventud revolucionaria y consciente se le deben brindar los mismos. La estructura juvenil del FMLN desapareció hace unos años debido a confrontaciones de carácter burocrático entre el partido y los dirigentes la juventud.

El hecho de que desapareciese esta estructura no nos puede inducir a las conclusiones de que, primero, no hay juventud dentro del FMLN y, segundo, no hay iniciativa política en la juventud salvadoreña como algunos dirigentes políticos suelen afirmar.

Hoy en día una gran parte de la juventud salvadoreña sigue observando la realidad de su país, las diferencias entre los poseedores y los desposeídos, los explotados y los explotadores y lo hacen desde una perspectiva de clase, la suya, la obrera, trabajadora, campesina. Y que no encuentren un espacio dentro del partido político de tendencia izquierdista no es sinónimo de que no sean políticos ni trabajen por el cambio político. A través del movimiento social la juventud salvadoreña más avanzada y revolucionaria trabaja por el cambio político, social y económico para su pueblo.

Es responsabilidad de las clases dirigentes y los líderes políticos abrir espacios para la juventud dentro del partido o el mismo perecerá por ‘muerte natural’.

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Honduras se recupera desde Honduras

octubre 21, 2009

Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas o usando medios o procedimientos que quebranten o desconozcan lo que esta Constitución y las leyes establecen. Los actos verificados por tales autoridades son nulos. El pueblo tiene derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional.

(Art. 3. Constitución de Honduras)

Honduras, 28 de junio del 2009; un golpe militar con apoyo de las instituciones judiciales, medios de comunicación oligárquicos y elementos políticos afines a la alta burguesía hondureña destituye al presidente democráticamente electo, “Mel” Zelaya. Una vieja y conocida historia allí se repetía, cuando nadie más creía que eso pudiese ser posible en el  cuarto país más pobre de América Latina. Recordemos: el 60% de los  hondureños es pobre y el 30% está en la extrema pobreza; así mismo el 73% de los campesinos sólo  posee el 11,6% de la tierra.

Tratemos de contextualizar históricamente al país centroamericano. Tras las masacres indígenas llevadas a cabo por los invasores españoles, Honduras se convierte en un país tradicionalmente conservador y cristiano. Desde su independencia (1821) y tras fracasar  el pensamiento unionista de Morazán para Centroamérica – debido al interés de los capitalistas colonialistas – en el poder ha existido un bipartidismo – entre el partido liberal y el partido conservador- que ha respondido al mismo interés empresarial.

Esta partidocracia disfrazada de sufragismo electoral se ve interrumpida entre los años 1956 y 1981 en los que se sucede una  ola de dictaduras militares surgidas, principalmente, como reacción conservadora a los derechos laborales conseguidos tras las huelgas bananeras, protestas que no sólo implicarían a los campesinos recolectores sino a todos los trabajadores del país y que sería el germen de los movimientos sociales, motor del progreso del país.

Desde 1981  Honduras se convierte en punta de lanza de la política de represión norteamericana  en medio de la unidad de los movimientos sociales, lo cual permitió un ascenso de los mismos. Desde entonces y hasta el día de hoy los “escuadrones de la muerte” siguen activos. Bajo el pretexto de la amenaza “comunista” en América Latina los estadounidenses instalan en Honduras la base militar Palmerola (hoy conocida como Soto Cano). Desde entonces y como mostraremos más adelante los EE.UU. apoyados por la gran burguesía hondureña, el Ejército y respaldados por las estructuras de un Estado partitocrático han continuado su estrategia intervencionista en la región.

Para entender el porqué de este  Golpe de Estado en Honduras, debemos conocer un importante hecho sobre las luchas  del pueblo hondureño: el presidente  Zelaya y su “giro a la izquierda”. El presidente Manuel Zelaya fue elegido en el 2005 como candidato presidencial del Partido Liberal -uno de los dos partidos tradicionales del régimen-.  Durante tres años Zelaya mantuvo a su país en el CAFTA (“Tratado de Libre Comercio” con EE.UU) y no realizó cambios progresistas de consideración.

Pero, desde el año 2008 su política tomó otro rumbo. Una creciente presión popular obligó a Zelaya a cambiar algunas de sus políticas. La Coordinadora Nacional de Resistencia Popular  (CNRP) y el Bloque Popular – que  agrupan a todas las organizaciones obreras, campesinas, indígenas, estudiantiles, populares y de izquierda- presentaron un Programa de Reforma Agraria, una ley de estatización de aguas, un aumento salarial y otras demandas.  En el 2007 hubo 16 tomas de carreteras y en el 2008 tres paros generales y una gran huelga de empleados del sector público.

Ante esta correlación de fuerzas novedosamente favorable a los movimientos sociales Zelaya aprueba un aumento salarial del 57% y la incorporación a las mujeres al seguro social obligatorio. Además se adhiere al ALBA beneficiándose el pueblo hondureño de facilidades para la compra del petróleo venezolano  y de medicamentos genéricos procedentes de Cuba, a un precio más bajo. Además impulsa una Asamblea Constituyente, la Reforma Agraria y la Ley Minera (incrementando el impuesto minero, prohibiendo el método de explotación a cielo abierto, el uso del cianuro, mercurio y arsénico).

Todas estas medidas fueron cosechando poderosos enemigos en su contra y así se precipitó una ruptura definitiva con la mayoría de los diputados de su Partido Liberal. Así se dio en Honduras una situación sui géneris, al confabularse la empresa privada y los grupos de poder, el Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la República, la Oficina Nacional de Derechos Humanos y los militares, unidos y apoyados por casi la totalidad de los medios de comunicación para derrocar al presidente Zelaya.

El conflicto tiene su antecedente el 24 de marzo, cuando el presidente Manuel Zelaya anunció su intención de llevar a cabo, el 28 de junio, una consulta a los hondureños de carácter no vinculante para saber si deseaban instalar en las elecciones generales de noviembre del 2009 una urna más, conocida como “La Cuarta Urna” para “votar por una Asamblea Constituyente” que reformaría la Carta Magna de Honduras.

El 24 de junio Zelaya destituyó al jefe de las Fuerzas Armadas, Romeo Orlando Vásquez Velásquez, y el ministro de Defensa, Edmundo Orellana luego que ambos se negaran a participar en la parte logística de la consulta nacional.

Los jefes de todas las ramas de las fuerzas armadas hondureñas renunciaron en solidaridad con Vásquez. Un día después, la Corte Suprema de Justicia ordenó la restitución de Vásquez, por considerar que no había una razón justificada para su destitución.

El 28 de junio un grupo de militares fuertemente armados penetra por la fuerza en la residencia del presidente “Mel” Zelaya,  en horas de la madrugada. Lo levantan de la cama, lo llevan hacia una base militar y de ahí lo trasladan a Costa Rica. Enseguida, el presidente del Congreso, Roberto Micheletti, asumió la presidencia de la nación e impuso un toque de queda. “¡El presidente Zelaya ha renunciado!” Noticia falsa que dio vueltas al mundo.

El golpe de Estado es condenado por la comunidad internacional, mientras que en Honduras se desatan múltiples protestas que continúan hasta el día de hoy. Bolivia, Ecuador, México, Nicaragua y Venezuela anuncian al mismo tiempo el retiro de sus embajadores en Honduras. Días después los 27 miembros de la Unión Europea seguirán el ejemplo. La Asamblea General de Naciones Unidas aprueba una resolución pidiendo a sus 192 miembros que sólo reconozcan al gobierno del derrocado presidente Zelaya. Ante la negativa del gobierno de facto de permitir el retorno de Zelaya al poder, la OEA determina suspender a Honduras. Con la suspensión se congela el otorgamiento de créditos y préstamos del Banco Mundial (BM) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero no del FMI.

El 5 de julio Zelaya pretende regresar a Honduras desde Washington en un avión; sin embargo, el gobierno de facto impide el aterrizaje en el aeropuerto de Tegucigalpa. Alrededor de doscientos mil personas se movilizaron hacia el aeropuerto para recibir al presidente Zelaya, respaldado por Patricia Rodas y Miguel D’Escoto, pero fueron atacados por el ejército. Son en estos altercados que muere el joven Isis Obed de 17 años de un balazo en la cabeza.

El 7 de julio Zelaya acude a Washington para reunirse con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien propone un “diálogo” para dar una salida a la crisis política, mediado por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, cuya política es conocida como pro- norteamericana. Extraño diálogo  que el Imperio impone.

Después de varios días, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias -en directa coordinación con Hillary Clinton- presenta una propuesta de siete puntos para dar salida a la crisis política en Honduras, llamado:

El “Acuerdo de San José para la reconciliación nacional”

1. La vuelta de Zelaya al gobierno.

2. Formación de un gobierno de coalición de unión nacional.

(No podemos estar de acuerdo con él porque posibilita la inclusión de personas relacionadas con el golpe de Estado y, por lo tanto, que han cometido delitos de lesa humanidad.)

3. Que Zelaya renuncie expresamente a cualquier convocatoria a Consulta Popular sobre una posible Constituyente.

(No podemos estar de acuerdo con él porque niega el derecho ciudadano a una democracia participativa.)

4. Amnistía general.

(No podemos estar de acuerdo con él porque promueve la impunidad para quienes planearon, ejecutaron y avalan el Golpe de Estado.)

5. Que se adelanten las elecciones.

(No podemos estar de acuerdo con él porque entraña la posibilidad de perpetrar un fraude electoral del cual ya se tienen claros indicios.)

6. Las Fuerzas Armadas pasan a ser comandadas por el Tribunal Supremo Electoral.

(No podemos estar de acuerdo con él porque obvia el planteamiento de los movimientos sociales de revisar el papel constitucional de las fuerzas armadas y su involucramiento en el golpe de Estado.)

7. Formación de grupo de “notables” para supervisar que se cumpla el Acuerdo.

(No tiene razón de ser, en tanto no se despejen los puntos anteriores.)

Así comprobamos, un “acuerdo” -elaborado sin la participación de los movimientos sociales- que pone al mismo nivel a los golpistas  y los “golpeados”. A pesar de ello Zelaya expresa su “conformidad” con el Acuerdo. El gobierno de facto rechaza la propuesta y anuncia que continuará con las conversaciones. Las negociaciones  fracasan.

Desde entonces y hasta el día de hoy la situación en Honduras se ha estancado. Pese a la presión mundial, los golpistas continúan en el poder; reprimiendo, encarcelando y atemorizando. Los cierres de los pocos medios de comunicación independientes continúan desde la misma noche del Golpe. Las denuncias por violación a  los derechos humanos aumentan día a día; el local donde la Misión de Observación sobre los DD.HH. se disponía a presentar el informe preliminar, en Tegucigalpa, fue rodeado por fuerzas del ejército.

Se han dilatado las negociaciones dentro del Congreso y a nivel internacional. Mientras tanto, ya van dos meses de resistencia del pueblo hondureño.

“Existe una Honduras antes del golpe y otra después del golpe”. (César Lam)

¿A quién beneficia el Golpe de Estado?

La extracción minera en Honduras corre a cargo principalmente de las empresas mineras canadienses –norteamericanas  Goldcorp  y Yamana Gold (MINOSA). Gozan de un verdadero paraíso fiscal y de concesiones muy favorables para la extracción de oro. De cada 100 millones de dólares de ganancia sólo pagan 6% al estado hondureño. Zelaya había aumentado el impuesto minero.

Una de las reformas que tenía previstas el presidente Zelaya era la estatización de las telecomunicaciones. Uno de los indicios que nos revelan que la oligarquía hondureña se puso en alerta fueron las declaraciones de Robert Carmona-Rojas (implicado en el Golpe de Estado del 2002 en Venezuela) acusando a Zelaya de formar parte de una red de sobornos de la empresa estatal Hondutel. Así, los grupos mediáticos (con La Prensa y El Heraldo al frente) comenzaron hace ya varios meses a calentar el caldo de cultivo para el Golpe.

En este golpe de Estado existe también la participación de laboratorios farmacéuticos transnacionales que han apoyado abiertamente al movimiento desestabilizador previo a la deposición ilegal del presidente, quienes quedarían severamente afectados con el ingreso de Honduras al ALBA que permite  la importación de medicamentos genéricos desde Cuba (más del 80% de los medicamentos en Honduras son provistos por empresas multinacionales, siendo la materia prima para su producción 100% importada).

La jerarquía de la iglesia católica y evangélica hondureña asumió una postura política a favor de los golpistas. Especialmente el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez,  el cuál insiste permanentemente en que Zelaya se mantenga fuera del país para “evitar un baño de sangre”. Los sacerdotes favorables al pueblo, como Andrés Tamayo, y  que exigen la vuelta de Zelaya son amenazadas con la expulsión del país.

A ello se agrega la existencia ya comprobada de petróleo explotable en un área de 1.500 kilómetros cuadrados en la costa Atlántica de Honduras y Nicaragua. Tal plato apetitoso no podía dejarse, de ninguna manera, a favor del pueblo hondureño;  sino que conforme a la tradición capitalista mundial debía servirse en el banquete de las transnacionales petroleras, a las que por cierto Zelaya había limitado el monto de sus ganancias.

EEUU está también implicado en el golpe a través de toda una red de agencias que canalizan los fondos y entrenan a los grupos contrarios al gobierno democrático. El NED y la USAID (agencias estatales de los EEUU) contribuyen a financiar las organizaciones de extrema derecha que apoyaron el golpe. Muchos de los oficiales que sacaron a Zelaya a San José estaban entrenados por el Instituto Hemisférico Occidental para la Cooperación de Seguridad, la antigua “Escuela para las Américas”.

Bastaba con que el gobierno de Obama hubiese congelado las cuentas bancarias en Estados Unidos y prohibido el ingreso a ese país de los jerarcas del gobierno usurpador,  si es que le parecía excesivo el retiro temporal de los 600 militares que mantiene en la base de Soto Cano (Palmerola). Nadie puede discutir que al vecino del norte no le tiembla el pulso en materia de sanciones cuando son de su interés. Los cuarenta millones de muertos de hambre al año en el mundo o los dos millones de víctimas en Afganistán e Irak pueden dar buena cuenta de ello.

Sin embargo las cuentas bancarias no sólo no han sido congeladas sino que además el FMI (organismo mundial de crédito, dependiente de la Reserva Federal estadounidense) ha otorgado 164 millones de dólares a las arcas del gobierno de facto con el pretexto de “fortalecer las reservas e inyectar liquidez a la economía de este país”. Este dinero será sumado a la ya de por sí alta deuda externa que padece la clase trabajadora hondureña añadiendo, además, unos jugosos intereses que irán a parar a la gran banca monopolista.

Todos los ingredientes ya están encima de la mesa para asestar el golpe definitivo a la débil democracia hondureña. El gobierno de facto ya ha puesto fecha a los próximos comicios ilegales: noviembre. El mediador pro-estadounidense y presidente de Costa Rica, Óscar Arias, ha declarado que “las elecciones pueden poner fin al conflicto político en Honduras”. Sin embargo la oposición al bipartidismo ya ha decidido que no participará de la legitimización del Golpe y de unas elecciones que antes de celebrarse ya tienen ganador: la oligarquía hondureña y las corporaciones occidentales.

Sin embargo nosotros pensamos que la solución no puede venir del exterior, la solución a la crisis política que sufre Honduras está en el pueblo, en la resistencia de las masas campesinas, obreras, indígenas y estudiantiles organizadas y unidas que durante estos dos meses de resistencia, y a pesar de las continuas amenazas y asesinatos de agentes sociales, han demostrado tener una fuerza contundente. Zelaya no estaba equivocado al pretender volver al país tras su ilegítima expulsión. Sin restar importancia a la solidaridad internacionalista: Honduras se recupera desde Honduras, no desde mesas de negociaciones pactadas entre golpistas y usurpadores.

El pueblo hondureño nos ha demostrado que la clase obrera latinoamericana  hondea, levanta y defiende hoy más que nunca banderas de revolución y Socialismo. La clase obrera cada día madura más, quiere liberarse de la dominación capitalista y cuenta con un aliado muy importante, el campesinado pobre, que resiste desde el campo y que con toda su fuerza apoya esos procesos de cambio que se viven en América Latina.